¿Qué cómo te quise?..

Pues lo hice a la andaluza, exagerándote hasta la extenuación.

Te quise de principio a fín.
Desde tu último mechón de pelo, hasta tu dedo pequeño del pie.
Te quise por si acaso y un poco más.
Te quise de rodillas… y cuánto te gustaba derrochárme todo ese querer.
Pero también te quise de puntillas cuando no me alcanzaban tus besos.
Te quise del derecho y del revés, tumbados, sentados, encima de la lavadora o en el coche.
Te quise por si te ibas y también por si te quedabas.
Te quise sin medirme en nada y por eso siempre te quise de más.
Te quise de más cuando llovia y te resguardaba o cuando hacia frío y necesitabas mi fuego.
Te quise cuando estabas alto y te daba miedo la caída y también te quise cuando te recogí del suelo.
Te quise a lo loco, a lo vulgar, a lo divino, a lo profano, a lo insano, a lo carpe diem.
Te quise justo en ese momento y de esas mil maneras.
Me desgarré en quererte.
Pero no me disculpo por ello, porque solo existió una razón para esa sinrazón de amar: TÚ.

—  Bostezando sonrisas

Comentarios