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Mostrando entradas de julio, 2021

Resultaba horroroso y al mismo tiempo tranquilizador enfrentarse a alguien tan extraordinariamente herido por el amor.  Un monstruo de melancolía  que se da tanto miedo como para llegar a aceptar su condición invisible.

Las flores que dura el amor

Me disgusta en sobre manera los románticos, que van por la vida buscando al amor; pelean causas perdidas, las defienden a capa y espada, no importando cuantas cicatrices haya ya en su ser por luchar batallas imposibles y en algunas ocasiones inexistentes. Yo no puedo negar que siento una profunda admiración por ellos, pues pueden tropezar con los que no saben querer y caen con el corazón herido, pero se levantan deseosos de probar de nuevo las mieles del amor y exponerse a las aventuras que les aguarda en el camino. El romántico busca y encuentra , experimenta, aprende a base de ensayo y error no importa cuantas heridas nuevas tenga que sufrir. Juega con lo que cree que es amor, lo forma y deforma a su conveniencia, y cuando las cosas no salen como él previno culpa al destino y al maldito vaivén de la vida. Los románticos crean imágenes de un futuro incierto, se ilusionan, sueñan, se alegran de lo que está por venir, ¿cómo no tener compasión de ellos? Son como niños que quieren crecer,...

Things that fall

Petals, teardrops, snowflakes. rain, stars, tides, eyeslids, time, shadows, the sun, and I, for you

Tantas manos que han encerrado besos. Y   no dispongo del miedo a amar, ya que sabes tocarme la vida. Hoy, noche, tras lluvias pasadas, deja, nuevamente, tu rostro surgir y a tu corazón velar lo que no soltó. Hoy noche de tierra, las luces de nosotros dos, siempre noche de tierra, las luces fueron una. (uno mío)

Prometo ser yo misma y dejar que seas tú mismo. Es la base para amar, ser libre y no esclavos ♡

Letanía contra el miedo

No debo  temer. El miedo  es el asesino de la mente El miedo  es la pequeña muerte que conduce a la  destrucción total Permitiré  que pase  sobre  mi y  a través  de mi Y cuando lo haya  pasado , giraré mi ojo interior para ver su  camino Cuando el miedo se haya ido ya no habrá  nada Sólo permaneceré yo - Frank Herbert

Locuras con intervalos de lucidez

Inquieta la mente. Inquieto el espíritu. Inquieta el alma. Inquieto el corazón. Cruzes de silencio que cortan el aire, escasez de parpadeos para inspirar, el brillo revalsa y es innegable, estamos aquí para espantar. Espantar miedos, dudas, espantar defectos, malos momentos que quedaron en algún recuerdo. Nacen y flotan las virtudes, la pureza de la mirada se refleja en todo este brillo. Tanta inquietud junta nos moviliza y nos eleva, y todo lo que persive en el aire se esfuma. Ahora somos bruma, somos hojas de otoño cayendo, escarchas de invierno y una naturaleza dispuesta a entregar, a cambio de nada. Porque así es el amor, entrega y no pide nada - Pensamiento espiral

Memento mori

Memento mori  es una frase latina que significa  "Recuerda que morirás"  en el sentido de que debes recordar tu mortalidad como ser humano. Suele usarse para identificar un tema frecuente, o tópico, en el arte y la literatura que trata de la fugacidad de la vida. La frase tiene su origen en una peculiar costumbre de la Roma antigua, que quizás tenga origen sabino. Cuando un general desfilaba victorioso por las calles de Roma, tras él un siervo se encargaba de recordarle las limitaciones de la naturaleza humana, con el fin de impedir que incurriese en la soberbia y pretendiese, a la manera de un dios omnipotente, usar su poder ignorando las limitaciones impuestas por la ley y la costumbre. Lo hacía pronunciando esta frase, aunque según el testimonio de Tertuliano probablemente la frase empleada era  "Respice post te! Hominem te esse memento!"  :  "¡Mira tras de ti! Recuerda que eres un hombre" (y no un dios) . También se usa esta frase para denominar a las ...

Con tus hadas, May

Soy fragil y sensible, lloro si estoy sola... si alzo la mirada es solo por si el viento sopla Y me entregue al amor pero el amor no se entrego y el abandono se marco y se paro el reloj No me siento yo, porque mi yo no esta completo tengo mil virtudes pero pueden mis defectos Y he entregado tanto que ahora no me queda nada no espero que vuelvas, ni me salves con tus hadas Besos que se elevan como petalos en agua, su dulce estructura define el olor del mar Me perdí en promesas de acuarelas disecadas, me pregunto si en tu vida surgira la calma El corazón perdió la magia que vida le daba, solo seré aquella que ha suspiros te anelaba ¡Salvame! gritaba y tu alma nunca me escuchaba Rompí mil relojes porque el tiempo te alejaba Y se que si recuerdo y los recuerdos sueños son si tu despertaste dime... ¿por qué sueño yo?

Poema del renunciamiento

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste. Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar, fingiré una sonrisa como un dulce contraste del dolor de quererte... y jamás lo sabrás. Soñaré con el nácar virginal de tu frente, soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar, soñaré con tus labios desesperadamente, soñaré con tus besos... y jamás lo sabrás. Quizá pases con otra que te diga al oído esas frases que nadie como yo te dirá; y, ahogando para siempre mi amor inadvertido, te amaré más que nunca... y jamás lo sabrás. Yo te amaré en silencio... como algo inaccesible, como un sueño que nunca lograré realizar, y el lejano perfume de mi amor imposible rozará tus cabellos... y jamás lo sabrás. Y si un día una lágrima denuncia mi tormento -el tormento infinito que te debo ocultar- te diré sonriente: "No es nada, ha sido el viento". Me enjugaré la lágrima... y jamás lo sabrás. - José Ángel Buesa.

¿Qué cómo te quise?..

Pues lo hice a la andaluza, exagerándote hasta la extenuación. Te quise de principio a fín. Desde tu último mechón de pelo, hasta tu dedo pequeño del pie. Te quise por si acaso y un poco más. Te quise de rodillas… y cuánto te gustaba derrochárme todo ese querer. Pero también te quise de puntillas cuando no me alcanzaban tus besos. Te quise del derecho y del revés, tumbados, sentados, encima de la lavadora o en el coche. Te quise por si te ibas y también por si te quedabas. Te quise sin medirme en nada y por eso siempre te quise de más. Te quise de más cuando llovia y te resguardaba o cuando hacia frío y necesitabas mi fuego. Te quise cuando estabas alto y te daba miedo la caída y también te quise cuando te recogí del suelo. Te quise a lo loco, a lo vulgar, a lo divino, a lo profano, a lo insano, a lo carpe diem. Te quise justo en ese momento y de esas mil maneras. Me desgarré en quererte. Pero no me disculpo por ello, porque solo existió una razón para esa sinrazón de amar: TÚ. —  ...